El balcón de Julieta

Tú eres mi Julieta... Yo, tu Julieta... no importa lo lejos que esté tu balcón, ni lo alto que sea el mío, lo único importante es que me quieras... que te quiera... que nos queramos. Dos amantes que se aman locamente a escondidas, en secreto... Andrea e Irene, una historia de amor entre dos mujeres...

jueves, agosto 31, 2006

"Frag-men-tan-do..."

"El Universo posee una extensión de treinta mil millones de años luz, un tiempo y un espacio sencillamente inimaginables para nosotros. Un año solar es el tiempo que tarda el sol en completar una órbita alrededor de la Vía Láctea. Hace tan sólo cuatro meses solares los dinosaurios dominaban el planeta. Si pienso en ello, en lo poco o nada que Mónica significa en medio de esta enormidad inabarcable de protones y neutrones y materia negra, no debe importarme lo que yo sentía por ella, que tanto significó para mi y que en el fondo, no era nada. Mónica casi no cuenta, prácticamente no existe dentro de la Tierra, los Planetas Superiores, el Sistema Solar, la Próxima de Centaruro, la Espuela de Orión, la Vía Lactea, el Grupo Local, el Supercúmulo Local... y finalmente el Universo, este universo majestuoso en que las estrellas estallan al morir. ¿No resulta milagroso que un punto infinitesimal cobrase tanta importancia?, ¿No resulta increíble que en toda una extensión de treinta mil años luz el resplandor que emitía una presencia tan ridícula com Mónica fuese lo único importante para mí?, ¿no resulta alucinante que en ella se concentrase el universo entero?

Mónica me gastaba aquellas bromas sobre mi virginidad porque no era nada tonta, y sabía ver dentro de mí. Ella ya sabía entonces, estoy segura, que a mí me gustaban las chicas, y me pinchaba con la esperanza de que algún día yo acabara confesándoselo. Pero la cosa no se reducía a un término tan simple como que a mí me gustaran o no las mujeres. Me gustaba ella. Ella, sólo ella, reconocible en medio de este monstruoso criptograma cuántico que es el Universo. Y si hubiera sido un hombre, me habría gustado también.

Porque importa la esencia. La irrepetible combinación de hidrógeno, helio, oxígeno, metano, neón, argón, carbono, azufre, sicilio, y hierro que hace a una persona diferente de todas las otras."


Lucía Etxebarria
"Beatriz y los cuerpos celestes"